lunes 3 de octubre de 2011

"El Libro de Arena" de Borges.


Leer a Borges siempre te hace sentir bien. Leí por ahí, que un estudio ha demostrado que leer libros hace sentir bien. Yo añadiría que leer libros escritos por tipos como Borges, hace sentir mejor.
"El Libro de Arena" es el título de esta recopilación de cuentos, y a la vez, el título de uno de los cuentos, quizás el más representativo. Del estilo de Borges solo se puede decir algo: es el de un maestro de la escritura. Su inventiva araña hasta en la áridez de las matemáticas. Sus narraciones están construidas con la materia del infinito, que es la materia de los sueños.
El infinito obsesiona y fascina al autor. Es como si su mente intentara atrapar toda la grandeza y la profundidad del infinito en la palma de su mano. La imaginación busca salidas que no aparecen en el mapa de la realidad. Y es que los cuentos del argentino pretenden apartar el velo de la realidad y mostrarnos el animal donde habitamos, al igual que intentara en su día Lovercraft, al cual admiraba, e intenta imitar en su cuento "There Are More Things".
Los cuentos que componen la obra de Borges son los siguientes:
"El Otro" En su epílogo, el mismo Borges dice hablando de este relato: "El relato inicial retoma el viejo tema del doble, que movió tantas veces a la siempre afortunada pluma de Stevenson. En Inglaterra su nombre es fetch o, de manera más libresca, wraith of the living; en Alemania, Doppelgaenger. Sospecho que uno de sus primeros apodos fue el de alter ego. Esta aparición espectral habrá procedido de los espejos del metal o del agua, o simplemente de la memoria, que hace de cada cual un espectador y un actor. Mi deber era conseguir que los interlocutores fueran lo bastante distintos para ser dos y lo bastante parecidos para ser uno. ¿Valdrá la pena declarar que concebí la historia a orillas del río Charles, en New England, cuyo frío curso me recordó el lejano curso del Ródano?".
"Ulrica", es el siguiente relato. El amor, como la vida se abre paso entre dos desconocidos.
En "El Congreso", una fábula intensa sobre los hombres, la diversidad es un pulpo.
"La Secta de los treinta", o la indocumentada historia de una herejía,-"...El manuscrito original puede consultarse en la Biblioteca de la Universidad de Leiden; está en latín, pero algún helenismo justifica la conjetura de que fue vertido del griego."-, que pervive o malvive en nuestros días en las riberas de los caminos.
"La Noche de los Dones" es un relato sobre la pérdida de la inocencia. "...Mi padre, creo, dijo que Bacon había escrito que si aprender es recordar, ignorar es de hecho haber olvidado."
En "El Espejo y la Máscara", el poeta y el rey, buscan la perfección de las palabras. "...La guerra es el hermoso tejido de hombres y el agua de espada es la sangre.", "...El mar tiene su dios y las nubes predican el porvenir.", "...-Somos figuras de una fábula y es justo recordar que en las fábulas prima el número tres.
El poeta se atrevió a murmurar:
-Los tres dones del hechicero, las tríadas y la indudable trinidad..."
El cuento "Undr", al igual que en "El Espejo y la máscara", se relata la búsqueda de una perfecta palabra, que dicha enmarca todas las palabras, y cuyo final solo puede ser seguido por el silencio y las lágrimas de la emoción profunda. "...Pulsó las cuerdas como templándolas y repitió en voz baja la palabra que yo hubiera querido penetrar y no penetré...", "...ahora no definimos cada hecho que enciende nuestro canto; lo ciframos en una sola palabra que es la palabra."
"Utopía de un hombre que está cansado", que el propio Borges adorna con una cita de Quevedo: "Llamóla Utopía, voz griega cuyo significado es no hay tal lugar.". En el futuro no habrá políticos, los libros serán objetos rarísimos, "...la imprenta, ahora abolida, ha sido uno de los peores males del hombre, ya que tendió a multiplicar hasta el vértigo textos innecesarios."
El dinero será un recuerdo olvidado, los países, las comunidades internacionales "espectros colectivos". El relato habla del futuro, donde el hoy es un sueño en tinieblas. La frase de la mujer al final "-La nieve seguirá-anunció la mujer", es una frase afortunada. Las cosas del hombre se diluyen en el tiempo como la pintura emborronada por la lluvia. Solo la naturaleza permanece inalterable, a pesar de nuestros avatares, permanece. ¡Que alivio¡.
La integridad o una imagen de ella, se reflejan en "El Soborno", del que el propio Borges dice en su epílogo: "...Siempre me ha sorprendido la obsesión ética de los americanos del Norte;"
"Avelino Arredondo", es la narración de una retirada monástica, la de un hombre, con un objetivo que no averigüamos hasta el final.
Dejo para el final dos cuentos fantásticos, quizás mis preferidos, y que son: "El disco" y "El Libro de Arena". Ambos tienen en común una cosa: el infinito se coge con la mano.
Si algún cuento se me quedó en la memoria, quédese ahí perdido. Buena lectura.