
“la escritora desconocida más famosa del mundo”, Así se autoproclamaba ella, en un alarde de intuitiva visión. Hurgando en la red obtengo una pequeña semblanza, bastante más apetitosa que lo que suele leerse por ahí, de la vida de esta escritora y poeta, que aún hoy sigue siendo la gran desconocida.
"...En 1920, la revista McCalls envió a Barnes a París para escribir sobre los expatriados y vanguardistas, pero allí se transformó en uno de ellos, sumergida en una vida bohemia, en pleno Modernismo. Encontró al gran amor (femenino) de su vida, Thelma Word, con la que convivió ocho años en una auténtica relación de amor-odio. “¿Lesbiana?”, decía, “Nunca, sólo amé a Thelma Word”. O: “Yo amo a las personas, no al género al que pertenecen”. Y, efectivamente, en 1919 ya había soportado la separación de Ernst (“Putzi”) Hanfstaengl, el hombre al que más había amado, y, en 1933, el abandono de su gran pasión con Thelma y la ruptura con Charles Henry Ford, 18 años menor que Djuna.
Entonces, sumida en el alcohol y la soledad, comenzó a escribir su obra maestra, la novela (autobiográfica) El bosque de la noche (Nightwood), publicada en 1936 en Londres y Nueva York, con prólogo de su amigo T.S. Eliot. Tras una estancia de tres años en Londres (donde intentó suicidarse dos veces), Peggy Guggenheim, la heredera del multimillonario muerto en el naufragio del Titanic, la embarcó hacia nueva York, donde sus familiares quisieron internarla en un sanatorio (alcoholismo, crisis nerviosas…), lo que Djuna no les perdonó jamás. Se instaló en un apartamento en Patchin Place, en Greenwich Village, donde permaneció 42 años, hasta su muerte a los 90.
Sus relatos son lo más conocido de esta escritora excepcional, en su vida y en su obra. Su producción poética sigue, en buena parte, inédita. La publicación en español (antes que en inglés) de una selección de sus poemas (Poesía reunida 1911-1982) en Ediciones Igitur, 2004, así como, al menos, Nightwood, esta sí bastante difundida en ingles y en su traducción castellana, son una invitación a la lectura de quien, no ignorada en ciertos círculos de nuestro país, contó entre sus amistades a Ezra Pound, James Joyce, Gertrude Stein, Robert McAlmon, Natalie Barney, Peggy Huggenheim, Kay Boyle, Eugenio Montale, T. S. Eliot, E. E. Cummings… Emily Coleman le escribió a Barnes: “Tú haces hermoso el horror -ese es tu mayor don”. Y T. S. Eliot señala “su estilo excelente, con frases bellas, ingenio brillante y un sentido del horror y la fatalidad digno de la tragedia isabelina”. Una de las cumbres destacadas del Modernismo, su influencia se percibe en autores tan dispares como William Faulkner, Malcolm Lowry y Thomas Pynchon..."
Extraído de:
http://www.mundoclasico.com/ed/documentos/doc-ver.aspx?id=b2b10cbd-4043-4379-825a-1aa8607f6857
La contraportada del libro que he leído; (Plaza & Janes editores, S.A.) la reconoce como uno de los grandes genios de la literatura del siglo XX, que algunos críticos comparan a James Joyce. El volumen consta de cuatro relatos. Estos aparecen en "El Vertedero", un compendio de relatos que la misma autora reunió en su retiro voluntario a la temprana edad de cuarenta años. La contraportada sigue ensalzándola: "excepcional refinamiento expresivo, de su magistral dominio técnico de la narrativa breve y de un universo creativo donde crudeza y sofisticación se alían para trazar, de modo tan huidizo como imperecedero, un esbozo terrible y a la vez piadoso de la condición humana..."
No tengo nada que objetar a esta descripción de su forma de escribir. Solo añadiré algo subjetivo, una pequeña observación. Y es que si hay algo que me fascina de esta escritora es su facilidad para describir en una sola frase o párrafo a un personaje, o incluso una situación. Muy pocos autores consiguen eso. La gran mayoría dan vueltas y vueltas, nos llevan de un sitio a otro, o de un personaje a otro para acabar expresando lo que querían decir. Djuna Barnes es una maestra del relato corto, y digo corto porque aún no he leído su única novela, que es autobiográfica. En mi panteón privado de maestros del relato corto tenía a Borges, Cortázar, Chéjov y Saki. En este club de hombres acabo de incluir a una mujer. Espero ir ampliándolo y que el Club se agrande y puedan montar fiestas e interrelacionarse entre ellos a la manera de aquellas reuniones sociales y tertulias tan de otros tiempos.
El volumen que nos ocupa consta de los siguientes cuentos cortos:
1. "Aller et Retour". Su inicio es una maravilla, a la manera de los cuentos de la infancia: "...En el tren de Marsella a Niza viajaba una mujer de gran vigor..."
2. "Una Noche entre los caballos". Uno de los más conocidos. "...Hacia el anochecer, en el verano del año, un hombre en traje de etiqueta, con sombrero de copa y bastón, avanzaba a gatas por la maleza que lindaba por los pastizales de la finca de los Buckler..."
3. "El Ayuda de Cámara". En este cuento hay personajes con vida propia. "...Los campos alrededor de la casa de Louis-George reverdecían muy al principio de la primavera, dejando las tierras circundantes en su gris melancólico, porque Louis-George era el único agricultor que sembraba centeno en sus campos..."
4. "La Pasión". "Todas las tardes a las cuatro y media, con excepción de los jueves, un elegante carruaje avanzaba con deliberada excelencia por el Bois, tirado por dos caballos bayos con relucientes anteojeras de charol adornadas con una R de plata, con las colas levantadas que se levantaban orgullosamente por encima de las gruperas bien cosidas e inmaculadas..."
Naturalmente habrá que leer esa mítica novela suya "El Bosque de la Noche".
Buena lectura.

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