domingo 23 de enero de 2011

"Ampliación del Campo de Batalla" de Michel Houellebecq


Acabé de leer la novela y a punto estuve de lanzarla a la basura. No porque la novela fuera mala, o me hubiera decepcionado. De hecho, nada más terminarla mi primer pensamiento fue: "Vaya mierda¡". Es importante que una persona con bajón anímico no lea este tipo de cosas. Más que nada porque el bajón puede convertirse en precipio. Y es que la historia de este informático de 30 años no deja lugar para la esperanza. Quien quiera comprender al autor debe leer esta obra. Leyendo su biografía deduzco que hay mucho de autobiografía aquí.

"...En 1980, obtiene su diploma de ingeniero agrónomo. El mismo año se casa con la hermana de un "compañero". Empieza entonces un período de cesantía. Su hijo Etienne nace en 1981. Se divorcia. Una depresión lo lleva a internarse varias veces en "medio psiquiátrico".
(http://www.houellebecq.info/espanol.php)

Michel Houellebecq es un excelente escritor, de lo mejorcito que he leído. Pero es un atentado contra la salud mental, contra la esperanza y la búsqueda de un cierto equilibrio. Es un provocador como ya escribí en una entrada anterior. Sus ideas podrían parecer descabelladas, aunque están tan bien argumentadas que es inútil rebatirlas. Tiene una obsesión. Le gusta mezclar el dinero con el sexo. En esta novela extrapola las consecuencias del liberalismo económico con las del liberalismo sexual. Para él los feos no tendrían que existir porque no tienen cabida en un mundo donde la belleza prima sobre todas las cosas. La juventud y el dinero no son suficientes. Hay que ser hermoso. Su otra obsesión es el miedo a la locura, a perder la capacidad de decidir y ser. Aunque de la impresión de que sus personajes se sienten aliviados en esos estados de locura que les acometen, en realidad están aterrados. La locura como la muerte son los dos miedos más reales del ser humano.

Su concepto del mundo es tan atroz como lo representa en este párrafo:

"Definitivamente, me decía, no hay duda de que en nuestra sociedad el sexo representa un segundo sistema de diferenciación, con completa independencia del dinero; y se comporta como un sistema de diferenciación tan implacable, al menos, como éste. Por otra parte, los efectos de ambos sistemas son estrictamente equivalentes. Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres; otros con ninguna. Es lo que se llama la "ley del mercado". En un sistema económico que prohibe el despido libre, cada cual consigue, más o menos, encontrar su hueco. En un sistema sexual que prohibe el adulterio, cada cual se las arregla, más o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad. A nivel económico, Raphaël Tisserand está en el campo de los vencedores; a nivel sexual, en el de los vencidos. Algunos ganan en ambos tableros; otros pierden en los dos. Las empresas se pelean por algunos jóvenes diplomados; las mujeres se pelean por algunos jóvenes; los hombres se pelean por algunas jóvenes; hay mucha confusión, mucha agitación."

Raphael Tisserand es su compañero de trabajo, que admite que con 28 años aún no se ha acostado con ninguna mujer. Es un hombre feo que produce repulsión en las mujeres. Pero que al contrario que el protagonista de la novela aún lucha, aún se debate en la búsqueda del amor, aún sigue siendo un maldito héroe.

Yo creo que el protagonista sufre de una naúsea crónica, de una forma de ver el mundo que lo desertiza. Sin una pizca de esperanza la vida seria como un desierto sin oasis. Y durante un tiempo el lector debe ir preparado, llevar agua abundante pues lo que el autor le propone es un viaje por la muerte de las esperanzas y las ilusiones, un caminar entre sueños enterrados y amores atroces que dejan el corazón y el alma vacíos. Leyendo a este autor no puedo evitar preguntarme que pasa en Francia. ¿Es que no follan?. Bromas aparte, lo recomiendo aunque con reservas para la gente que sufra de bajón anímico, no vaya a ser que opten tras la lectura por el suicidio.

Buena lectura.

Os dejo unos links sobre el autor:

http://www.houellebecq.info/espanol.php

http://www.bibliopolis.org/resenas/rese0116.htm